El consejo de administración del Sporting va a presentar en la junta de accionistas el mejor resultado económico en los 103 años de historia del club. Si en el ejercicio anterior presentó unos beneficios de algo más de un millón de euros, en esta ocasión se triplicaron las cifras.
Con anterioridad, la mayoría resultados fueron negativos, con sólo una excepción durante el periplo en Segunda División, en la que se dio un beneficio casi testimonial. Sólo en la temporada del descenso hubo también números positivos, si bien se incluyeron en el ejercicio traspasos por un importe que rondó los nueve millones de euros, por los traspasos de Nikiforov al PSV Eindhoven y de Tomás y Sergio Fernández al Celta, que contrarrestó un incremento de gastos y, sobre todo, una alarmante disminución en los ingresos.
El consejo de administración que preside Manuel Vega-Arango aplicó desde la entrada en vigor del proceso concursal una política de total austeridad, que, acompañada de la trayectoria del equipo, significó un aumento importante en el capítulo de ingresos, que fue un 70% más que en la campaña precedente y casi un 100% respecto a los previstos en el presupuesto anterior. La explicación está en la trayectoria del equipo y en el ascenso, que proporcionó más ingresos.
El club gijonés mantuvo la línea de gasto cero en la incorporación de jugadores. La única inversión fue de 200.000 euros, que corresponden al canon federativo para tramitar las primeras licencias profesionales de Canella, Luis Morán, Lora y Carlos Álvarez, con lo que se evitó que otros clubes pudieran incorporarlos a bajo coste.
Uno de los aspectos que influyeron en la pasada campaña es el hecho de que se registraron unos ingresos extraordinarios de 3,9 millones de euros, además de los 600.000 euros del pago aplazado por el traspaso de Javi Fuego, que el Levante aún no abonó. También se incrementó el capítulo de ingresos por la cesión de los derechos de imagen, lo que afectó a la mayoría de clubes de las dos categorías del fútbol profesional, al firmar nuevos compromisos con Mediapro, plataforma que empezará a utilizarlos de forma oficial a partir de la próxima temporada.
El consejo de administración del club gijonés rehusa hacer ahora declaraciones sobre la situación económica de la entidad para dar las primeras explicaciones a los accionistas en la junta general convocada para el próximo 19 de diciembre.
Con vistas a la temporada en curso, el nuevo presupuesto estará en torno a los 24 millones de euros, si bien hay partidas que aún están pendientes de perfilar. Por este motivo, la documentación se entregará a los accionistas en los días previos a la celebración de la junta o en la misma sesión.
En cualquier caso, en las previsiones figura una partida de dinero para afrontar la incorporación de uno o dos jugadores, en el caso de que el cuadro técnico recomiende variaciones en la plantilla. Actualmente está libre la ficha que dejó Jorge Pina cuando se fue al Levante y en los últimos días hubo gestiones de los representantes de De Lucas para buscarle acomodo en otro club en el mercado de invierno, ante la falta de oportunidades en el equipo gijonés. En este supuesto, quedaría una plaza libre.
La diferencia más importante en los ingresos está en los derechos de televisión, ya que pasa a casi doce millones de euros, la mitad del presupuesto, mientras que en Segunda División estaban en torno a 1,8 millones en el mejor de los casos.
El capítulo de gastos también es superior al de la pasada campaña en la mayoría de partidas. El del personal deportivo tiene un condicionante para campañas sucesivas, ya que en caso de descenso se contemplan reducciones para volver a fichas como las de la pasada campaña y cláusulas de libertad. El capítulo de primas también se estableció en función de la categoría.
En los viajes también hubo un aumento, al adecuarse a las necesidades de Primera División, con la conveniencia de hacer desplazamientos más cómodos que eviten un posible cansancio en los futbolistas. En la campaña anterior, los viajes se hacían en autocar por las noches.
También se adaptaron los sueldos en el caso de algunos empleados que habían quedado a media jornada tras el expediente de regulación de empleo, para volver a desarrollar su trabajo en jornada completa, pero sin aumentar el personal.
En cualquier caso, la situación financiera de la entidad es buena y dispone de liquidez para afrontar los pagos de la deuda concursal, lo que permitirá la posibilidad de negociar con algunos acreedores el pago adelantado de una parte de la deuda, con la condición de que pueda cancelarse. Según estas previsiones, si el equipo se mantiene en Primera División, el club podrá liquidar la deuda en un plazo máximo de tres temporadas.
Actualmente, la deuda ordinaria, con cinco años de plazo para liquidarla, asciende a seis millones de euros y la subordinada, con diez años de margen para abonarla, es de unos siete millones.
El Sporting atraviesa la situación económica mas desahogada que se recuerda.